Los nervios, la mirada atenta al reloj, los besos a familiares, los peinados cargados de laca, los gemelos, las corbatas, los tacones, las pamelas y los tocados. Sonrisas y a veces lágrimas de emoción y felicidad. Todo esto es un breve resumen de lo que muestran las fotografías de bodas. Poco tienen en común con los reportajes post-boda, donde los protagonistas están completamente relajados y dispuestos a posar y a disfrutar de la belleza del paisaje.