Ropa bien doblada, el neceser preparado, vacunas en regla, pasaporte al día y una maleta cargada de ilusión y de ganas de conocer nuevos lugares. Culturas ancestrales, gastronomía indescriptible, arquitectura rudimentaria, medios de transporte que nos recuerdan otros tiempos. Esta es la magia de los viajes, una vuelta al pasado o quizá al futuro. Todo lo que nos sorprende, las personas que conocemos, los paisajes, las ciudades, los rincones pintorescos... todo se puede hacer inmortal con una fotografía. Viajes de empresa, lunas de miel o vacaciones de las que quieras tener un recuerdo inolvidable.